REFLEXIÓN SOBRE LA TEMÁTICA TRATADA EN EL TEMA 6
A lo largo de este tema se han desarrollado tres debates a través de chats donde los alumnos y alumnas hemos podido compartir nuestras ideas e impresiones sobre lo que significa la evaluación en el proceso educativo y cómo esta se puede entender de múltiples formas y se puede llevar a la práctica según distintos enfoques.
Personalmente creo que la evaluación debería entenderse como
la formulación de un juicio sobre el valor educativo de un centro,
un proyecto curricular, la organización de un aula, un libro de texto, o de
cualquier otra realidad. Es decir, una evaluación siempre
se interroga e intenta explicitar el valor
educativo que una realidad, como
las señaladas, posee o ha ido desarrollando.
Una evaluación educativa debería
contribuir y animar
a que alumnos, profesores,
responsables, coordinadores, patrocinadores, padres
de alumnos, en
fin, todos aquellos que directa
e, incluso, indirectamente estén
implicados en la realidad evaluada, encuentren un espacio teórico y ético en el
que discutir, dialogar y
profundizar aún más, si
cabe, en su
compleja, rica y en
ocasiones sorprendente realidad
socio-educativa. Por ello las características principales que debería cumplir la evaluación podrían ser las siguientes:
1. Es
una evaluación que entiende que ni la verdad ni la valoración correcta están en
posesión de grupos o personas
privilegiadas, ya sean
los evaluadores, los
patrocinadores o los sujetos
implicados en la realidad evaluativa.
2. Es
una evaluación en la que no es el evaluador el que juzga, sino que facilita que sean los implicados los que
lo hagan.
3. Es una
evaluación que no pretende convertir
las complejidades naturales en
simplificaciones que falsifiquen la
realidad, con la
justificación de que simplificando es más fácil
establecer conclusiones o emitir
juicios (lo que no es
del todo cierto).
4. Es
una evaluación que no pretende caer en
la mística de los números o
de las estadísticas aunque pueda utilizar mediciones y
procedimientos estadísticos de análisis de datos.
5. Es
una evaluación que se
siente más comprometida con
la utilización de procedimientos metodológicos sensibles a la
riqueza, complejidad estructural e
interacciones que se producen en
toda realidad social.
6. Es
una evaluación que parte de la clara explicitación de los criterios éticos que
conformarán los límites de su
desarrollo.
7. Es una evaluación
que cuidará que el lenguaje de sus
informes sea accesible no sólo a
los directamente implicados en
la realidad evaluada, sino a
cualquier otro ciudadano
interesado en el conocimiento
de dicha
realidad.
8. Es una
evaluación que se siente comprometida con la sociedad en general y con el
desarrollo y la profundización de la democracia política. En la medida en que
los evaluadores sean conscientes de ello y acepten el compromiso de que el
informe y la evaluación en su conjunto deberían ayudar a la introducción y
generalización de procesos y dinámicas democráticas de conocimiento y
reflexión, no sólo estarán sirviendo a la sociedad, y enriqueciendo a los
participantes, sino que estarán ellos mismos aprendiendo.
EL APRENDIZAJE INVISIBLE
¿El docente está preparado para evaluarlo? ¿Es un aprendizaje qué debamos evaluar?
El vídeo me ha parecido muy interesante ya que nos plantea la necesidad de abordar el aprendizaje desde otro punto de vista, donde cobran vital importancia las nuevas tecnologías. El docente como profesional actualmente se enfrenta a numerosos retos entre los que destacaría la necesidad de saber reconocer cuando se está produciendo un aprendizaje invisible y de qué modo podemos evlauarlo.
Pienso que por desgracia aun no estamos preparados para evaluar este aprendizaje de forma eficaz ya que las dinámicas de aprendizaje aparecen a menudo entrelazadas con las técnicas tradicionales de enseñanza creando gran confusión tanto para el alumnado que las recibe como para el docente al que se le está exigiendo el desarrollo de njuevas competencias en su trabajo diario.
VALORACIÓN GENERAL DEL CURSO
El balance que hago del curso es muy positivo ya que me ha hecho conjugar las nuevas tecnologías con el trabajo en equipo. Creo que he consseguido avanzar bastante en el manejo de las herramientas Web 2.0 a la vez que he generado habilidades sociales que me han sido imprescindibles a la hora de trabajar en grupo. Queda patente como el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo favorece en gran medida el prendizaje autónomo pero también el cooperativo haciendo que las distancias no sea un impedimento para compartir reflexiones y llegar al establecimiento de acuerdos.
Se nos han enseñado estrategias de aprendizaje cooperativo que nos serán muy útiles en nuestro trabajo en las aulas.
Todos los temas que se han tratado me han suscitado un gran interés y quizás lo único que he echado de menos es que el curso hubiera durado un poco más para poder desmenuzar aun más los contenidos del mismo. Aunque con esta base podré continuar trabajando de forma independiente en los temas planteados.
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