lunes, 9 de abril de 2012

REFLEXIÓN SOBRE LA TEMÁTICA TRATADA EN EL TEMA 6



 
A lo largo de este tema se han desarrollado tres debates a través de chats donde los alumnos y alumnas hemos podido compartir nuestras ideas e impresiones sobre lo que significa la evaluación en el proceso educativo y cómo esta se puede entender de múltiples formas y se puede llevar a la práctica según distintos enfoques.
Personalmente creo que la evaluación debería entenderse como la  formulación de un  juicio sobre el valor educativo de un centro, un proyecto curricular, la organización de un aula, un libro de texto, o de cualquier otra realidad. Es decir, una evaluación  siempre  se  interroga e  intenta explicitar el  valor  educativo que una  realidad,  como  las señaladas, posee o ha ido desarrollando.
Una  evaluación educativa  debería  contribuir  y  animar  a que  alumnos,  profesores,  responsables, coordinadores,  patrocinadores,  padres  de  alumnos,  en  fin, todos  aquellos  que directa  e,  incluso, indirectamente estén implicados en la realidad evaluada, encuentren un espacio teórico y ético en el que discutir,  dialogar  y  profundizar  aún más,  si  cabe,  en  su  compleja,  rica  y  en ocasiones  sorprendente realidad socio-educativa. Por ello las características principales que debería cumplir la evaluación podrían ser las siguientes:

1. Es una evaluación que entiende que ni la verdad ni la valoración correcta están en posesión de grupos o personas  privilegiadas,  ya  sean  los  evaluadores,  los  patrocinadores  o  los sujetos  implicados  en  la realidad evaluativa.
2. Es una evaluación en la que no es el evaluador el que juzga, sino  que facilita que sean los implicados los que lo hagan.
3. Es  una  evaluación que  no pretende  convertir  las complejidades  naturales  en  simplificaciones  que falsifiquen  la  realidad,  con  la  justificación de  que  simplificando es más  fácil  establecer  conclusiones  o emitir  juicios  (lo que  no es  del  todo  cierto). 
4. Es una evaluación que no pretende caer en  la mística de  los números o de  las estadísticas  aunque pueda utilizar mediciones  y  procedimientos estadísticos de análisis de datos.
5. Es una  evaluación que  se  siente  más comprometida  con  la  utilización de  procedimientos metodológicos sensibles a  la  riqueza, complejidad estructural e  interacciones que se producen en  toda realidad  social.
6. Es una evaluación que parte de la clara explicitación de los criterios éticos que conformarán los límites de su  desarrollo.
7. Es  una  evaluación que  cuidará  que el lenguaje de  sus  informes sea accesible  no  sólo a  los directamente  implicados  en  la  realidad evaluada,  sino a  cualquier  otro  ciudadano  interesado en  el conocimiento de  dicha  realidad.
8. Es una evaluación que se siente comprometida con la sociedad en general y con el desarrollo y la profundización de la democracia política. En la medida en que los evaluadores sean conscientes de ello y acepten el compromiso de que el informe y la evaluación en su conjunto deberían ayudar a la introducción y generalización de procesos y dinámicas democráticas de conocimiento y reflexión, no sólo estarán sirviendo a la sociedad, y enriqueciendo a los participantes, sino que estarán ellos mismos aprendiendo.
EL APRENDIZAJE INVISIBLE

¿El docente está preparado para evaluarlo? ¿Es un aprendizaje qué debamos evaluar?


El vídeo me ha parecido muy interesante ya que nos plantea la necesidad de abordar el aprendizaje desde otro punto de vista, donde cobran vital importancia las nuevas tecnologías. El docente como profesional actualmente se enfrenta a numerosos retos entre los que destacaría la necesidad de saber reconocer cuando se está produciendo un aprendizaje invisible y de qué modo podemos evlauarlo.
Pienso que por desgracia aun no estamos preparados para evaluar este aprendizaje de forma eficaz ya que las dinámicas de aprendizaje aparecen a menudo entrelazadas con las técnicas tradicionales de enseñanza creando gran confusión tanto para el alumnado que las recibe como para el docente al que se le está exigiendo el desarrollo de njuevas competencias en su trabajo diario.

VALORACIÓN GENERAL DEL CURSO

El balance que hago del curso es muy positivo ya que me ha hecho conjugar las nuevas tecnologías con el trabajo en equipo. Creo que he consseguido avanzar bastante en el manejo de las herramientas Web 2.0 a la vez que he generado habilidades sociales que me han sido imprescindibles a la hora de trabajar en grupo. Queda patente como el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo favorece en gran medida el prendizaje autónomo pero también el cooperativo haciendo que las distancias no sea un impedimento para compartir reflexiones y llegar al establecimiento de acuerdos.
Se nos han enseñado estrategias de aprendizaje cooperativo que nos serán muy útiles en nuestro trabajo en las aulas.

Todos los temas que se han tratado me han suscitado un gran interés y quizás lo único que he echado de menos es que el curso hubiera durado un poco más para poder desmenuzar aun más los contenidos del mismo. Aunque con esta base podré continuar trabajando de forma independiente en los temas planteados.






No hay comentarios:

Publicar un comentario